viernes, 30 de octubre de 2020
Tecnología y acceso digital en Argentina.
Desafíos para mediar en época de pandemia y aislamiento social.
La crisis de salud, social y económica del 2020, refuerza un lugar privilegiado para la tecnología como herramienta de poder. Los estudios de Morley David, sociólogo especialista en medios y comunicación establecen que la tecnología fue incorporada en las vidas domesticas, hace tiempo, mezclando los valores y el mercado. El autor Morley en: Medios, Modernidad y Tecnología además, explica sobre las tecnologías:
“Son personalizadas en la existencia pública y privada, los llamados ecosistemas tecnológicos, ofrecen grandes beneficios en las casas inteligentes, la tecnología exige tener que adaptarse, es decir pasar de los medios antiguos a lo nuevos, y también entender como conviven de manera conjunta.” (Morley 2008, 122)
Así y todo la lucha por el tiempo, la multiplicidad de opciones y el dominio de poder son una problemática que se enfatiza aún más dentro del hogar y la vida social. De este modo en muchos países como el nuestro hay una brecha muy grande entre los que acceden y no a los medios digitales y las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) desde este punto de vista se debería reflexionar sobre la conectividad y la importancia del acceso a la tecnología.
La cultura se construye en los medios digitales por los monopolios y empresas que comunican y distribuyen contenidos en cierta dirección con cierta ideología generalmente capitalista o neoliberal, y utilizando la comunicación, muchas veces como un lugar de pelea visceral, y sin debates profundos.
El especialista Jorge Huergo, explica que sigue siendo hoy, en épocas de complejidad, conflictividad sociocultural e imaginación política, un campo estratégico en nuestro continente analizar la práctica política sobre temas en los cuales se relaciona la comunicación y la educación, las principales vertientes hegemónicas del campo de comunicación/ educación son: la informacional, la que pone énfasis en los efectos y la de denuncias de los medios. Todas ellas deben ser consideradas hegemónicas y residuales.
El contexto actual se caracteriza por un lado en la crisis y la deslegitimación de las instituciones modernas (entre ellas las instituciones formadoras de sujetos y las representación política), por otra parte la inadecuación entre los imaginarios de ascenso y movilidad social y las condiciones materiales de vida, en gran medida producida por la sucesiva y diversas reformas políticas neoliberales, lo que produce múltiples pobrezas y escenas de exclusión y de expulsión social por último se caracteriza por la explosión de diversos modos de enlazarse y actuar particulares más allá de las estipulaciones de los “contratos sociales” globales.
Respecto a los procesos de comunicación/ educación explica:
“Recapitulando, los procesos de comunicación /educación como el uso de medios y tecnologías en educación se producen como un encuentro político- cultural, donde se pone en relación un mundo cultural con determinado horizonte político que puede tener como interés someter al otro o trabajar con el otro para lograr juntos nuevas formas de autonomía, de transformaciones sociales o de liberación”.(Huergo, 2007: 12)
Por ello es muy importante que el Estado garantice el acceso a internet y las herramientas informáticas, más aun en este momento de incertidumbre. Para que todos y todas puedan acceder el debate como dice Huego: interpelar y que el agente se constituya como un sujeto de comunicación/educación activo. Un trabajo muy complicado en estos momentos en todo el mundo, ya que el acceso cara a cara es irremplazable en el aula y todo esto trajo nuevas metodologías que aún no sabemos cómo funcionaran, sin embargo los desafíos están planteados y si bien se repartieron revistas y vídeos o material virtual, un gran porcentaje no accede a la tecnología y otro gran porcentaje no se encuentra en condiciones de salud psíquica y anímica de continuar estas prácticas de manera virtual.
La experiencia de estudiantes en la pandemia es muy caótica e incierta, ya que es todo nuevo y hay mucha ansiedad y preocupación por la elaboración de trabajos, interpretación de consignas, y también el acceso a internet y dispositivos que es muy escasa. También afecta la falta de trabajo e ingresos que perjudica la compra de materiales y conectividad, en algunos casos los gremios y las instituciones, docentes y directivos han colaborado en resolver esta problemáticas ayudando a los estudiantes a seguir con las materias y avanzar en sus objetivos, de este modo se realizaron comisiones y trabajos para facilitar cargadores, computadoras y bonos para datos y de este modo cumplir con las etapas de producción de cada materia y poder relacionarlas con las problemáticas actuales como la violencia de género que en la pandemia aumento, o la vulnerabilidad de los sectores más pobres que en los últimos años incrementaron y son los que sufren las consecuencias inmediatas por ejemplo, los que no tienen una vivienda y se les quema la casilla casi siempre mujeres y niños, que mueren en abandono por el estado desde hace años. Es decir todavía existe una brecha muy grande en la sociedad, que es histórica, y con la situación actual se incrementaron aún más porque los y las estudiantes están aislados sin poder compartir otras miradas de la realidad que la que les llega por los medios de comunicación masiva que sabemos muchas veces es frívola, superficial y nada tiene que ver con la realidad, ocupando la mayoría del tiempo y espacios disponibles.
Bibliografía:
Morley David, 2008 Medios, Modernidad y Tecnología. Segunda Parte. Domesticidad, Mediación y Tecnología de lo “nuevo”. 3. Asuntos Públicos e historias íntimas. Pág.121, 122, 123,125, 126, 127, 141, 143, 144, 145, 146, 148, 150,151, 152, 155, 156, 157, 160. . 4. Retórica de lo sublime tecnológico. Pág. 172,173, 175, 176, 177, 182, 184, 186, 189, 198, 199, 205, 210, 211, 212. Editorial Gedisa. España.
Jorge Huergo, 2007. Los medios y la tecnología en educación. UNLP. Provincia de Buenos Aires.



